Saludo a los 50 años de lucha de las FARC-EP

FARC-EP: 50 años de congruencia política y militar por la Nueva Colombia y el Socialismo

Por: Buró Político del Partido Comunista de México

 

“Todos los pueblos del mundo que han lidiado por la libertad, han exterminado al fin a sus tiranos”

Simón Bolívar

A las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -Ejército del Pueblo (FARC-EP)

Al Partido Comunista Clandestino de Colombia (PCCC)

Al Movimiento Bolivariano Por la Nueva Colombia

A los presos políticos farianos

Camaradas:

El Buró Político del Partido Comunista de México celebra con camaradería y solidaridad los 50 años del nacimiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP). Para los comunistas de México es un honor dirigirnos a quienes con sus ideas y con las armas en la mano ofrendan su vida a diario por la cusa más noble de la humanidad: la Revolución Socialista. Como hemos señalado en reiteradas ocasiones, nuestra solidaridad con la insurgencia colombiana y de manera especial con las FARC-EP, no es de hoy; sino de siempre, sin importar las condiciones, las complejidades y dificultades. Es por eso que en estos 50 años de lucha insurgente queremos expresar nuestro compromiso, respeto, admiración y alegría a la guerrilla comunista más grande y antigua del mundo, esperanza de América y de todos los pueblos oprimidos por el imperialismo.

Hace 50 años, en 1964, en las montañas de la zona de Marquetalia, Colombia, un grupo de campesinos tuvo que decidir entre rendirse y perecer ante una desigual embestida militar orquestada por el imperialismo y los sectores más conservadores; o resistir y continuar con la lucha a la que los grupos liberales había renunciado, por la construcción de una Colombia democrática, libre y soberana. Fue la resistencia de Marquetalia, el camino más difícil, pero el justo y correcto para enfrentar el terrorismo de Estado de los gobiernos militares y conservadores, los cuales hasta hoy en día permanecen en Colombia buscando una fachada democrática para la barbarie que desatan contra el pueblo.

Nos alienta saber qué hace 50 años a pesar de la guerra de extermino emprendida contra los campesinos de Marquetalia, en muy poco tiempo su resistencia de autodefensa armada se transformó en ofensiva mediante la guerra de guerrillas móviles, gracias a la orientación marxista-leninista del Partido Comunista Colombiano, trasmitida por el comandante Jacobo Arenas. Fue así como el dirigente campesino, Pedro Antonio Marín, se convirtió en Manuel Marulanda Vélez, fundador y Comandante en Jefe de la FARC-EP. Nos impulsa el saber que mediante la estrategia y las tácticas marxistas-leninistas se elaboró el Programa Agrario de los marquetalianos, el cual logró reflejar los anhelos más sentidos de las amplias masas campesinas, logrando además, adeptos entre los sectores obrero y estudiantil a la insurgencia colombiana y convirtiendo a las FARC-EP en vanguardia política y militar de los explotados en Colombia.

Entendemos claramente que fueron las condiciones de violencia, terrorismo de Estado, la explotación rapaz de la clase obrera por la oligarquía y el imperialismo, el ambicioso saqueo de los recursos naturales, el despojo y la represión a cualquier reclamo de justicia, algunas de las causas que originaron el surgimiento de la FARC-EP. Por ello comprendemos que la violencia y la guerra terminarán en Colombia cuando los monopolios, la oligarquía y el imperialismo dejen de saquear los recursos naturales y humanos de los colombianos. Cuando los campesinos tengan los insumos suficientes para producir, cuando los estudiantes tengan acceso a una educación pública y de calidad, cuando los obreros tengan una vida digna; cuando se construya el proyecto de Simón Bolívar, de la unidad antiimperialista de los pueblos de América para desenvolver una convivencia fraternal y pacífica con respeto a la autodeterminación y soberanía popular.

Es por eso que en estos 50 años destacamos el actuar político y militar de las FARC-EP congruente a los principios marxistas-leninistas, que de manera audaz y creativa han sido fusionados con el pensamiento del libertador Simón Bolívar, devolviéndole al pueblo colombiano la esperanza de una Colombia con paz y justicia social. Una esperanza que la oligarquía más reaccionaria, en contubernio con el imperialismo, han querido eliminar con balas, bombas, cárceles y tumbas. Sin embargo, el pueblo colombiano junto a las FARC-EP han sabido responder, no sólo de manera militarmente efectiva en el teatro de operaciones, sino en cada una de las iniciativas pacíficas y políticas como es el caso de la Unión Patriótica en 1985, de la cual dos candidatos presidenciales, ocho congresistas, 13 diputados, 70 concejales, 11 alcaldes y 5 mil militantes fueron asesinados a manos de grupos paramilitares auspiciados por el Estado Colombiano, revelando su verdadera cara guerrerista.

En ese sentido, reconocemos que a diferencia de otros referentes políticos militares, la FARC-EP han demostrado la vigencia de la lucha armada porque están conscientes de que los cambios verdaderos atraviesan necesariamente por la insurrección organizada de las masas explotas para liberarse de sus explotadores. Conscientes de que el capitalismo no caerá con reformas y los neofascistas del gobierno no desistirán en su violencia por mantener el poder en Colombia. Comprendemos que en Colombia no existen las garantías para realizar política de manera abierta y libre sin ser asesinado, torturado, encarcelado o desaparecido por el Estado Colombiano y el paramilitarismo; de ahí la justeza del movimiento de masas clandestino, legado del comandante Alfonso Cano, con el nombre de Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, construido hace 14 años. A pesar de estas condiciones de violencia exacerbada del Estado colombiano en contra cualquier oposición del pueblo, reconocemos la disposición de las FARC-EP por una salida política sin rendición, para solucionar el conflicto armado en Colombia como lo demuestran intentos de paz en los diálogos en Tlaxcala, México, en el Caguán, Colombia; y ahora en la Habana, Cuba.

Los comunistas mexicanos seguimos diariamente las negociaciones de paz entre las FARC-EP y el Gobierno Colombiano realizadas en la Habana, Cuba. Tomamos partido en dichas negociaciones del lado de la razón y la justeza de las propuestas políticas vertidas por las FARC-EP en la mesa de paz, reflejo del vasto conocimiento de los problemas y anhelos de pueblo colombiano y su estrecho relacionamiento con las masas. Nos sumamos al reclamo de la creación de la Asamblea Constituyente y una Nueva Constitución que garantice en los hechos las libertades democráticas y políticas de participación de los sectores mayoritarios hasta ahora excluidos como los obreros, campesinos, indígenas, afrodescendientes y pueblo trabajador. Nos solidarizamos con los paros agrarios, las movilizaciones estudiantiles huelgas obreras colombianas así como los esfuerzos pacíficos como la Marcha Patriótica, hasta ahora con 29 dirigentes asesinados por el paramilitarismo.

Es por eso que el Partido Comunista de México de manera sincera y concreta denuncia en cada espacio público y político la campaña contrainsurgente de calumnias y mentiras orquestadas por el imperialismo a través de los monopolios y agencias de la información, que repiten sin fundamento una y otra vez en los medios masivos, el cuento del narcoterrorismo y el secuestro para deslegitimar la lucha insurgente del pueblo colombiano.

En estos 50 años de combatir por la emancipación y la paz, respaldamos el cese bilateral de fuego de las FARC-EP y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) como una muestra más de acción concreta y de voluntad política por la paz. Repudiamos rotundamente que el Estado colombiano aproveche este cese al fuego para atacar las posiciones de la insurgencia en su frustrado deseo de acabar con la guerrilla militarmente. Rechazamos la pretensión del gobierno colombiano y los partidos tradicionales de generar proselitismo electoral con la ilusa promesa de acabar con la insurgencia colombiana.

Compartimos el dolor y la pena de nuestros camaradas caídos en estos 50 años de cruenta guerra por la liberación y el socialismo. Sabemos que quienes por su pueblo mueren en el pueblo vivirán eternamente; comandantes Manuel Marulanda, Alfonso Cano, Raúl Reyes, Jorge Briceño, Iván Ríos, y cientos de combatientes, su ejemplo es nuestro norte. Sin embargo, hoy es un día de alegría y esperanza porque las flores bolivarianas de las montañas de Marquetalia están retoñando con organización en los campos, fábricas, barrios y universidades de Colombia, de México y del mundo. El Siglo XXI será el de las revoluciones proletarias en el mundo, del futuro obrero y socialista.

Camaradas farianos, reciban un abrazo fraterno y revolucionario desde las tierras de Emiliano Zapata y Francisco Villa porque su lucha es nuestra lucha, la construcción un mundo socialista.

¡Vivan los 50 años de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo!

¡Viva el Partido Comunista Clandestino de Colombia!

¡Camarada Manuel Marulanda Vélez, en México juramos vencer y venceremos!

¡Proletarios de todos los países, uníos!

El Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de México

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